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Mercados y literatura
Los Mercados Municipales y la actividad comercial en la literatura universal

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Yacimientos literarios (3)

Una lección de economía y buen consumo

MercadosMunicipales.es continúa la serie de “Yacimientos literarios”, que elabora Javier Casares, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, con una tercera entrega.

Después de unos pasajes literarios de gran belleza descriptiva sobre los mercados municipales, puede resultar estimulante realizar una pausa humorística. Al fondo del paisaje del delirio aparece Groucho Marx para provocarnos la sonrisa y la carcajada.

El “genio del bigote pintado” participa en 21 películas, en programas de televisión (You Bet your Life, 1947-1961) y en actividades radiofónicas como el divertidísimo “show” llamado “Flywheel, Shyster and Flyweel) (1934). Escribe, asimismo varios libros.

El decano del Huxley College, el profesor Wagstaff, es capaz de cantar: “Sea lo que sea, estoy en contra” (Plumas de Caballo, 1932). El delirante alegato antibelicista Sopa de Ganso (1933) da lugar a que la productora Paramount reciba una carta desde una localidad del estado de Nueva York denominada Freedonia. En la misma se puede leer: “El nombre de Freedonia ha sido utilizado sin tacha desde 1817. Siento que es mi deber como alcalde cuestionar sus intenciones de usar el nombre de nuestra ciudad en su película”.

Groucho replica escribiendo: “Excelencia: Nuestro consejo es que cambie usted el nombre de su ciudad. Está robado de nuestra película. En cualquier caso, qué le hace pensar que es el Alcalde de Freedonia? ¿Lleva un mostacho negro, toca el arpa, habla con acento italiano o caza chicas como Harpo? Estamos seguros de que no. Por lo tanto, nosotros debemos ser el Alcalde de Freedonia, no usted”.

El mundo de ficción de Groucho desborda los intentos de cualquier político de oponer la realidad los “oficial”.

Algunas frases de Groucho han pasado a la historia y se utilizan en los contextos más variados:

“Estos son mis principios, si no le gustan, aquí tengo estos otros”;
“Surgiendo de la nada hemos alcanzado las más cimas de la miseria”;
“Yo, de usted, no la pagaría” . Refiriéndose a la cuenta de un restaurante en el que acaba de cenar con una señora rubia a la que “abandona” para pasar a otra mesa “más interesante” (en la que está su “actriz bandeja”: Margaret Dumont); Una noche en la Ópera (1936)

En este contexto surrealista, encontramos una sabrosa cita de Groucho Marx, en su libro Memorias de un amante sarnoso, en la que hace referencia a la importancia de la actividad comercial y en la que expone sus “teorías” sobre el ahorro y el consumo.

Groucho Marx. Memorias de un amante sarnoso. Los Libros de la Frontera, 1972 (original de 1963), Barcelona, p. 184-186.

“La limpieza es la virtud que sigue a la santidad, pero en mi concepto, la economía debería precederla. Me considero uno de los últimos supervivientes de la era de la tintorería. Soy de aquel tipo de personas que apagan la luz cuando salen de una habitación, y que cierran los grifos para que no pierdan agua. A pesar de que tengo cocinera, voy personalmente al supermercado para escoger los artículos que, eventualmente, ella se encargará de echar a perder. La gente se queda asombrada cuando me ve estudiando cuidadosamente las ventajas de un repollo sobre otro, tentando los tomates u olfateando los melones. Como soy bastante conocido, esto da a veces lugar a situaciones algo embarazosas, pero no puedo remediarlo. Estoy convencido de que, en mi caso, la economía es una tendencia inevitable, originada durante mi deficitaria infancia, que no puede superarse como se supera la vejez (en la que entré hace años).

Pero no soy el único. Tengo muchos amigos bastante ricachones que son igualmente ahorradores en determinados aspectos. Uno de ellos toma cada día un pañuelo limpio, pero, antes de echar a la cesta del lavadero el anterior, se suena enérgicamente.

Un buen día le interrogué sobre este detalle y me respondió:

- Trato simplemente de extraer el máximo provecho de cada pañuelo, y cuando me siento realmente satisfecho es cuando pesco un resfriado.

¡Entonces sí que rinde de verdad el dinero invertido en los pañuelos!

En una ocasión estuve actuando en el Orpheum Circuito con un cómico muy gracioso llamado Doc Rockwell, que tenía su propio sistema de ahorrar dinero. Durante la primera semana que pasamos en Chicago, Doc compró seis trajes de sarga azul por ciento cincuenta dólares. Para quien no ande mal de matemáticas, esto quiere decir que cada uno le resultó a veinticinco dólares. Su plan era llevar cada traje un mes y, luego, cuando estuviera sucio y arrugado, tirarlo.

- De este modo –me explicaba- no tengo que pagar tintorerías ni planchadoras, y, además, llevaré siempre un traje nuevo

Notas

Groucho da una lección de economía con su particular tono humorístico. El consumo se realiza de forma racional y buscando maximizar la utilidad de los bienes adquiridos.

Groucho va al supermercado y elige cuidadosamente buscando la mejor relación calidad-precio (que su cocinera se encarga de reventar).

Por otra parte, revela la importancia de la compra personal (en contraposición, por ejemplo, a la venta a distancia, incluyendo el comercio electrónico).

Resumiendo, se puede decir que destacan dos ideas fundamentales en estos párrafos:

  • Todos somos compradores-consumidores y tenemos que realizar estas funciones de la mejor manera posible
  • Evitar el despilfarro es fundamental para mejorar la actividad de compra. Por otra parte, puede resultar gratificante este ejercicio. La gente se asombra cuando le ve “estudiando” cuidadosamente las ventajas de un repollo sobre otro, tentando los tomates u olfateando los melones”. Esta concepción sensorial de los productos básicos de alimentación enlaza plenamente con los enfoques desarrollados usualmente en la consideración actual de los mercados municipales.

 

Si conoces alguna cita o referencia literaria que aluda a los Mercados Municipales o la actividad comercial en su conjunto, puedes enviarla a mercadosmunicipales@mercasa.es

Acuarela de Aurelio del Pino

Acuarela original de Aurelio del Pino realizada en exclusiva para MercadosMunicipales.es





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