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MercadosMunicipales.es entrevista a Juan Serrano, director general adjunto de Grupo Balfegó
Juan Serrano: “El Plan de Recuperación del atún rojo está funcionando”
MercadosMunicipales.es entrevista a Juan Serrano, director general adjunto de Grupo Balfegó, una de las principales compañías españolas especializadas en la pesca del atún rojo, quién se muestra convencido de que la pesca de este túnido, una de las especies más cotizadas en los fogones de los chefs españoles, se está recuperando. Al menos en el Mediterráneo Occidental y desde 2007, cuando entró en vigor el Plan de Recuperación avalado por diversos órganos internacionales. Y es que desde ese momento se han dejado de capturar cada año 840.000 ejemplares con un peso inferior a 30 kilos en el Mediterráneo Occidental.
¿Hay o no hay atún rojo?
Hay atún por los siglos de los siglos, por decirlo de una manera que se me entienda. La prueba está en que cada vez son necesarios menos días para una misma captura, lo que no sugiere otra cosa que abundancia. Pero es que además en el caladero balear nunca han caído las capturas medidas en unidad de esfuerzo y tanto en 2008 como durante este año se ve el crecimiento experimentado por la aplicación del Plan de Recuperación de Dubrovnik, acordado tres años atrás. Todo ello orientado hacia la pesca sostenible, ya que la población de atún rojo y su gestión como recurso marino implican a numerosos países. Esta especie habita tanto al este como al oeste del Atlántico, abarcando desde zonas cálidas como el Golfo de México como otras frías como Noruega.
Pero aparte de la intuición avalada por años de oficio, tendrán ustedes pruebas de tal afirmación, ¿verdad?
Así consta en informes como el de Cort, del Instituto Español de Oceanografía, donde se recoge que desde que se aplicó la prohibición de la pesca de atunes con un peso inferior a 30 kilos el número de ejemplares que han dejado de capturarse anualmente ha sido de 840.000. Esto parece tener un reflejo en pesquerías como las almadrabas atlánticas y las de cebo vivo en el golfo de Vizcaya, donde se ha incrementado la población de atunes de entre dos y seis años de edad durante el presente ejercicio.
Estos datos ¿tienen en cuenta la totalidad de capturas en el Mediterráneo?
Están basados en las capturas realizadas por 83 barcos de bandera italiana, francesa y española, que vienen a representar el 24% del total de la flota que faena en el Mediterráneo Occidental y Central. Porque si contabilizamos el resto de los barcos de cerco se alcanzaría la cifra de 2,5 millones de ejemplares de entre uno y cuatro años que han continuado en libertad. No obstante, el atún rojo es un recurso escaso, como demostró el hecho de que hace casi 50 años desaparecieran las pesquerías noruegas o disminuyera la pesca de atún gigante en las costas americanas. La creación de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) en 1966 puso un poco de orden en el sector. Debido a la sobreexplotación en la pesca de dicha especie dicho organismo estableció hace dos años un plan de recuperación mediante el aumento de la talla mínima de las capturas, la reducción de la cuota de pesca por país y la ampliación de la veda de pesca de cerco durante el periodo de reproducción.
¿Cómo contribuye Balfegó a la pesca sostenible?
Practicamos la pesca de cerco, considerada como la técnica más sostenible entre las que se utilizan en la pesca del atún, ya que es monoespecie y por tanto evita la captura de otras especies y permite devolver al mar los ejemplares que no den la talla, o en el caso de que se superen las cuotas asignadas. Esta modalidad permite capturar el atún salvaje con redes y trasladarlo vivo a las jaulas flotantes, donde puede continuar la reproducción. Dichas jaulas son remolcadas hasta las instalaciones del grupo, equipadas con la más moderna tecnología y situadas a 2,5 millas del puerto de L’ Ametlla de Mar, en Tarragona. Allí se supervisa la alimentación de los atunes para que cuenten con el nivel apropiado de grasa, que han perdido durante su etapa de reproducción. Posteriormente se sacrifican y en unas pocas horas están en los mercados. Grupo Balfegó garantiza el suministro de atún rojo los 365 días del año.
¿Y la trazabilidad?
Somos una de las pocas compañías que garantiza el seguimiento desde el mar hasta la mesa mediante un proyecto de trazabilidad implementado por CDC Software. Consiste en que el comprador puede conocer los datos principales de cada ejemplar accediendo a su identificador individual a través de la web o vía SMS. De esta forma se garantiza que los atunes han sido pescados cumpliendo la normativa y en el marco de las cuotas asignadas internacionalmente.
¿Es la pesca de cerco un negocio rentable en España?
Grupo Balfegó es una compañía de capital familiar de quinta generación con un volumen de negocio de 27,6 millones de euros. Da empleo directo e indirecto a 200 trabajadores. Dispone de dos de los seis barcos cerqueros, que es la flota total española para este arte de pesca. A esto se suma la gestión del atún del resto de barcos cerqueros, lo que le otorga hasta el 66% de la cuota española de cerco. Tanto la técnica de cerco como las instalaciones de granja permiten regular el juego de oferta y demanda. Entre las seis compañías que operan alcanzan una cuota del 26% en el Mediterráneo, mientras que las cuatro Almadrabas tienen el 24%.
¿Cuál es el destino de las capturas y en qué canales se distribuye?
El 83% del atún rojo que pescamos van con destino a Japón. En cuanto al canal de distribución, es fundamentalmente la alta restauración.
Destinos lógicos, dado que se trata de un producto con un precio elevado
Se habla de que un atún de 200 kilos podría valer hasta 12.000 euros, sin embargo hoy sólo alcanzaría la mitad de ese precio. En el mercado se pone a 35 euros por kilo, precio que se compara injustamente con el de otras especies de alto valor gastronómico, dado que dicho precio paga el lomo del atún limpio, no como en el caso de la dorada o el lenguado, donde lo que se paga no es todo lomo.
¿Se han realizado acciones promocionales de consumo del atún rojo en el mercado español?
Hay algunos proyectos relacionados con la celebración de semanas gastronómicas, con la colaboración de la chef Carme Ruscalleda. No obstante, es preciso hacer hincapié en la importancia del etiquetado. Porque lo cierto es que si consiguiéramos vender marcas, el consumidor podría elegir porque tendría mayor información.
Uno de los problemas para el minorista consiste en que cuando acude al mayorista no siempre dispone de etiqueta identificativa, dado que se trata de piezas de gran tamaño y que por tanto la compran entre distintos pescaderos
El Documento de Captura (DCA) certifica la trazabilidad del atún rojo, e informa de su paso o no por las instalaciones de engorde. Es como el carné de identidad del túnido y el minorista ha de pedir fotocopia de dicho documento. En última instancia, la sobre pesca no es responsabilidad únicamente del pescador, sino que también atañe al comercializador, al detallista y hasta al consumidor; este último ha de conocer que compra un producto legal.
Entrevista realizada por Sylvia Resa
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