Inicio | Remodelación de mercados municipales minoristas | Mercados Municipales
Pescados y Mariscos | Comprar y Conocer | Documentación | Noticias | La Plaza
Programa nacional de Remodelación de Mercados Municipales Minoristas | Antes y Después | Propuestas para mejorar la competitividad | Documentos | Mercados del Mundo


El mercado
de San Telmo
Buenos Aires (Argentina)
Emilia Martínez Castro

La tercera entrega de la sección Mercados del Mundo
recorre el mercado de San Telmo en Buenos Aires.

Nacido cerca del primer puerto de la ciudad, ocupado originariamente por marineros (genoveses, negros, criollos e irlandeses) y preferido durante el siglo XVIII y parte del XIX por la burguesía bonaerense y el capital colonial inglés, que construyeron allí sus mansiones sobre solares que habían albergado primero un horno de ladrillos y después  un barracón de esclavos descargados de barcos negreros, San Telmo1 es uno de los barrios de Buenos Aires donde el mestizaje de culturas resulta más intenso2. La fuerte presión de las oleadas de inmigrantes durante el siglo XIX (a partir de 1880, unos 100.000 al año) que se asientan como pueden en las cercanías del puerto y las inundaciones provocadas por las “suradas” que elevaban el nivel del río de la Plata hasta el desbordamiento, junto con el empujón definitivo de una serie de epidemias (cólera, en 1867; fiebre amarilla en 1871; peste bubónica, en 1900 y viruela en 1901), tienen como resultado que los ricos se trasladen a zonas más exclusivas de la ciudad, alejadas del puerto, de las inundaciones y, sobre todo, de los inmigrantes y su pobreza, abandonando sus palacios y residencias que, fraccionadas hasta lo increíble y ocupadas por los recién llegados y los menos afortunados (entre ellos un importante contingente de raza negra) pasarán a ser los célebres conventillos.

En este barrio de aluvión y mestizaje cultural sobrevive el primer mercado particular de abastos del siglo XIX que mantiene, siquiera parcialmente, su función: el Mercado de San Telmo, construido en 1879 por Giovanni Buschiazzo (Italia 1845 – Buenos Aires 1917), bajo los auspicios de Antonio Devoto (Lavagna (Génova) 1832 – Buenos Aires, 1916), inmigrante de origen italiano como el arquitecto, fundador y presidente del Banco Italiano y del Banco Inmobiliario, para quien también construiría Villa Devota y a quien sus desvelos por la comunidad inmigrante italiana le valieron el título de conde, otorgado por el rey de Italia, Vittorio Emanuele III.

El mercado, que ocupa un cuarto de la manzana delimitada por Defensa, Bolívar, Carlos Calvo y Estados Unidos, es una hermosa estructura de metal, y cristal, de cúpula elevada y templete central en el que confluyen cuatro amplias calles. Los arcos están trabajados con una bella filigrana de flores y todavía quedan algunos de los mostradores originales de mármol de Carrara. Las paradas que dan a la calle, ocupadas por bares y colmados, así como las tres fachadas de accesos son de orden neoclásico, muy sencillas y proporcionadas, rematadas por una balconada.

El mayor atentado sufrido por el mercado fue la crisis del corralito (2000-01), que lo llevó prácticamente el cierre y de la que todavía no se ha recuperado.

En la actualidad el número de paradas en funcionamiento no alcanza al 50% y muchas de las que permanecen abiertas se han transformado en puestos de antigüedades de diferentes niveles de calidad y mantenimiento: desde muñecas, encajes, cristalerías, vajillas y muebles hasta blancas prendas de vestir femeninas que cuelga como fantasmas de las estructuras superiores, concentrándose en la parte central los comerciantes que se mantienen como abastos.

Los habitantes de Buenos Aires son buenos conversadores y, según contaba con preocupación un vecino que prácticamente nos abordó a la salida, el mercado, que siempre fue privado, pertenece en la actualidad a un millonario mejicano que aspira a derruirlo para edificar viviendas y oficinas, pese a estar calificado como edificio protegido por la municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. El resultado sobre su futuro, pese a la resistencia de los vecinos, es incierto.

1 El nombre viene del predicador San Pedro González Telmo, Fromistá, Palencia (1190-1246), invocado por los marineros en las tormentas.

2 “en el (San Telmo) se han dado cita la cultura plebeya y la de élite, la cultura blanca y la negra, la criolla con la de los inmigrantes, la de las clases medias con la de los migrantes de provincias, la de los anticuarios con la de los artistas contemporáneos y la de los sectores marginados con la de los “nuevos gringos que se instalan aquí en busca de una cultura urbana diferente” (Watson, R., Rentero, L. y Di Meglio (2008): Buenos Aires tiene historia. Buenos Aires: Aguilar. Pg. 59).

Febrero de 2009

* Emilia Martínez Castro. Profesora del Departamento de Financiación e Investigación Comercial. Universidad Autónoma de Madrid.

.


Volver a la portada de Mercados del Mundo


Aviso Legal | Política de privacidad
Mercados Municipales.es MERCASA MITYC Comercio.es FROM
Alimentación.es Portal 5 al día COCAM Observatorio de Precios Unión Mundial de Mercados Mayoristas